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Yamila Gorrín Acuarela · Fotografía

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Retrato de Yamila Gorrín, artista visual y fotógrafa, en blanco y negro

Sobre mí

Soy Yamila Gorrín

Artista visual y fotógrafa. Nací en Venezuela y vivo en Santiago de Chile desde 2017. Pinto paisajes en acuarela, y enseño a mirarlos antes de pintarlos.

  • FotografíaAcademia Chaplin, 2014-2018
  • Acuarela216 horas, Academia CAPA Lastarria, 2024-2026
  • IWS 2025Seleccionada, «Visiones del Agua»

Empecé con un cactus

Fue en la pandemia. No venía de la pintura: venía de la fotografía, había estudiado cuatro años en la Academia Chaplin y trabajaba mirando por un visor. Cuando el mundo se detuvo compré unas acuarelas y pinté un cactus, sin ninguna pretensión, y después seguí.

Aprendí como aprende casi todo el mundo hoy: primero tutoriales, después workshops sueltos, después clases con profesores, y finalmente los dos años completos de Pintura en Acuarela en la Academia CAPA, con Jorge Salinas, Pedro Sócrates y Gonzalo Ibáñez. Cuento este recorrido porque me lo preguntan mucho, y porque no tiene nada de raro empezar por un video y terminar en una academia.

Rosas, acuarela botánica por Yamila Gorrín
Rosas · 26 × 36 cm · Acuarela sobre papel · 2025
Añoranza, acuarela atmosférica con un bote y bordes disueltos
Añoranza · 17 × 23,7 cm · Acuarela sobre papel · 2023

El paisaje no es el tema

Me interesa lo transitorio: la luz que cambia de un segundo a otro, la niebla que se lleva los bordes, el aire húmedo de la mañana temprano, la atmósfera de un lugar justo antes de que desaparezca. Lo que pinto no es un sitio, es lo que ese sitio produce.

Por eso las obras atmosféricas son las que mejor explican a todas las demás. Ahí el motivo casi desaparece y queda lo que había debajo.

Ver la serie Paisajes

Un lugar donde nunca estuve

Compré un libro con unas seiscientas fotografías de la Toscana. Lo compré porque Pinterest no me inspiraba y el libro sí: pasar páginas es distinto a deslizar una pantalla, uno se detiene donde quiere y vuelve atrás.

De esas seiscientas fotos pinté unas pocas. Nunca estuve en la Toscana, y sé que algún día voy a ir y lo voy a disfrutar todavía más. Mientras tanto, esa serie es la prueba más clara de lo que hago: no copio un paisaje, leo una imagen —qué la sostiene, dónde está la luz, qué sobra— y traduzco eso al papel.

Venesia, acuarela de canales venecianos pintada desde fotografía
Venesia · 29,8 × 23,8 cm · Acuarela sobre papel · 2025

La mirada antes que el pincel

Cuatro años de fotografía me enseñaron a leer una escena antes de registrarla: el encuadre, la jerarquía, qué dejar fuera. La acuarela me enseñó que esa decisión hay que tomarla antes, porque después no hay vuelta atrás.

Pintar una obra me toma unas tres horas. Decidir qué pintar puede tomarme semanas. Ese desequilibrio no es un defecto del método: es el método.

Dos formas de trabajar

Pinto afuera y pinto en taller, y son oficios distintos.

Acuarela de Valparaíso pintada al aire libre

Afuera

La luz se mueve, el viento seca el papel antes de tiempo, y hay que resolver en minutos lo que en taller tomaría horas. Siempre llevo materiales de más, por si acaso. Es donde mejor se nota la diferencia entre mirar y copiar, porque no hay tiempo de registrarlo todo, así que pintar se vuelve elegir qué dejar fuera.

Ver Plein Air

Mapocho Hoy, acuarela del río en Santiago

En taller

Trabajo desde fotografías, con tiempo para decidir. Ahí el cuello de botella no es la mano, es la elección: qué escena, qué hora, qué sobra. Puedo pasar semanas con una imagen antes de mojar el papel, y esas semanas son parte del trabajo aunque no se vean en la obra terminada.

Ver Paisajes

Susurro entre la luz y la bruma, acuarela de gran formato de un bosque
Susurro entre la luz y la bruma · 52,4 × 39,5 cm · Acuarela sobre papel · 2024

Cuando una obra no me gusta

Me pasa seguido, y tengo un método. Pongo la obra de cabeza, girándola ciento ochenta grados para verla diferente, o me alejo de ella unos metros, o la dejo en standby unos días y vuelvo después. Y si sigo trabada, le pregunto a alguien.

Me he encontrado con que algunas cosas que no me gustan del todo a otras personas sí les gustan. A veces somos muy críticos con nosotros mismos.

Todos podemos hacer arte

Lo creo de verdad, y lo digo porque en este medio hay quien no lo cree. He visto artistas descalificar el trabajo de otros, y me parece que el ego sobra en un oficio que se trata justamente de mirar.

Enseño porque disfruto la parte que casi nadie enseña: no cómo mover el pincel, sino cómo decidir qué pintar. Esa parte se puede aprender, y cambia todo lo demás.

Formación

  • Fotografía profesional Academia Chaplin · 2014-2018
  • Pintura en Acuarela, primer y segundo año Academia CAPA, sede Lastarria · 2024-2026 · 216 horas de clases, con Jorge Salinas, Pedro Sócrates y Gonzalo Ibáñez
  • Formación inicial autodidacta Tutoriales, workshops y clases particulares

Trayectoria

  • Seleccionada, «Visiones del Agua» International Watercolor Society 2025 · Exhibición Sala Viña del Mar
  • Expositora y demostradora técnica Art Week Santiago · 2024 y 2025
  • Participante Festival de Arte Contemporáneo Santiago Sur · 2025
  • Participación activa Academia CAPA, Festival de Acuarela e IWS Chile

Declaración de artista

Mi proceso creativo es un diálogo entre la precisión de la mirada fotográfica y la libertad del gesto en la acuarela. Me interesa lo transitorio: la luz que cambia de un segundo a otro y la atmósfera dinámica de lo natural. A través de la pintura al aire libre busco no solo representar un paisaje, sino sintetizar la energía del momento, permitiendo que el agua y el pigmento traduzcan la fragilidad de lo que estamos viendo antes de que desaparezca.

Seguir el trabajo

Aquí cuento qué decido mientras pinto.

Cada obra pasa por las mismas preguntas: qué me detuvo, qué saqué, y qué hice cuando dejó de gustarme. Eso es lo que escribo.

Seleccionada en «Visiones del Agua», International Watercolor Society 2025

Leer el blog @yamy_colors